Un buen parque infantil se reconoce por cómo suena. Niños que corren, trepan, se llaman unos a otros y lo vuelven a intentar. Lo que no se oye ni se ve es aquello sobre lo que descansa todo ese juego: el suelo. Precisamente ahí se toman decisiones que siguen en juego durante años.

Espacio para descubrir
Jugando, los niños aprenden a conocer el mundo. Ponen a prueba su equilibrio, calculan distancias, se caen y se vuelven a levantar. Los mejores parques infantiles dejan espacio para ello: un montículo de césped por el que rodar, un columpio con el que siempre se quiere llegar un poco más alto, un patio escolar donde toda la clase puede jugar a la vez.
Quien diseña, gestiona o construye un lugar así elige con cuidado los equipamientos, las zonas y las alturas de caída. Pero la base de todo parque infantil está bajo los pies de los niños.
Lo que hay bajo la superficie

El pavimento influye en cómo se vive un área de juegos, en cómo se evacua el agua de lluvia y en el aspecto del espacio tras años de uso intensivo. Bajo los equipamientos, junto con la capa inferior, determina además cómo se amortigua una caída.
Por eso, una buena elección va más allá del color y la apariencia. ¿De qué materiales está hecho el pavimento? ¿Cómo está construido? ¿Y se ha verificado de forma independiente? Son preguntas que cualquier promotor o entidad contratante tiene derecho a plantear, y que cualquier proveedor debería poder responder.
Una reflexión a raíz del debate en España
En octubre de 2026, los pavimentos de caucho de los parques infantiles recibieron una amplia atención mediática en España. Muchas informaciones citaban un estudio del instituto de investigación IDAEA-CSIC (2023), que analizó la composición del granulado de neumáticos reciclados y del caucho EPDM (un caucho sintético). El estudio examinó qué sustancias contiene el material, no si se liberan ni qué implicaciones tiene para la salud. La conclusión que extrajeron los propios investigadores va más allá de un único material: quien elige un pavimento debe poder saber de qué está hecho.
El enfoque de ONE-DNA™
Ese es precisamente el punto de partida de ONE-DNA™. Diseñamos el césped artificial a partir de una pregunta: ¿con cuántos materiales, como mínimo, puede funcionar? El resultado es una construcción clara y bien pensada.
- Materiales elegidos con criterio. Cada capa cumple una función, y reducimos al mínimo el número de tipos de material.
- Sin recubrimiento de látex ni PU. Nuestro césped se fabrica sin recubrimiento de látex ni de poliuretano en la base.
- Ensayado de forma independiente. Durante el desarrollo de producto, laboratorios independientes analizan nuestros materiales: entre otros aspectos, la migración de elementos, los HAP (hidrocarburos aromáticos policíclicos), las sustancias extremadamente preocupantes (SVHC) y la lixiviación.
- Diseñado para el reciclaje. Una composición sencilla elimina una de las principales barreras para la reutilización. Que el material se recicle realmente tras su uso depende de la recogida y el tratamiento disponibles localmente.
Lo que ensayamos, lo mostramos. Así, un proyectista o un responsable de compras puede valorar por sí mismo qué significa un resultado y a qué producto se aplica.
ONE-DNA™ Play 24: hecho para jugar

ONE-DNA™ Play 24 es nuestro césped artificial para parques infantiles, patios escolares y áreas de juego públicas. Con una altura de fibra de 24 mm, aporta a un espacio de juego un aspecto verde y cuidado, y es adecuado como pavimento para entornos de juego diseñados por profesionales.
Play 24 se fabrica sin recubrimiento de látex ni PU y se ha desarrollado para formar, junto con un relleno de arena y una capa amortiguadora adecuada, un pavimento de juego completo.
Del producto al parque infantil

Un parque infantil seguro es siempre el resultado del sistema completo. Bajo los equipamientos con altura de caída, es la combinación de césped, arena y capa amortiguadora la que actúa como suelo amortiguador y absorbe el impacto de una caída. La norma UNE-EN 1177 ensaya ese conjunto como un todo y relaciona el resultado con la altura de caída crítica del equipamiento. Lo completan una base nivelada y drenante, una instalación profesional y un mantenimiento e inspección periódicos. Por eso trabajamos con socios profesionales que instalan el sistema tal como se ha especificado.
Espacio para jugar en libertad
En los mejores parques infantiles, todo parece fácil para los niños. Corren, trepan, se caen y se levantan sin pensarlo dos veces. Para los profesionales que hacen posibles estos lugares, esa naturalidad empieza por un pavimento cuya composición y construcción se conocen. A eso quiere contribuir ONE-DNA™.
Descubra ONE-DNA™ para parques infantiles, consulte ONE-DNA™ Play 24 o solicite la documentación de producto para su proyecto en Profesionales.
Respaldado por ensayos independientes
En 2022, el laboratorio SGS ensayó construcciones anteriores de nuestro césped para zonas de juego: una versión íntegramente de PE y otra con fibras de PE sobre una base de PP.
- Migración de 19 elementos (EN 71-3, norma europea de seguridad de los juguetes): todos los valores por debajo del límite de detección.
- HAP (hidrocarburos aromáticos policíclicos): por debajo de 0,2 mg/kg.
- Sustancias extremadamente preocupantes (SVHC) de la Lista de sustancias candidatas del reglamento europeo REACH (a fecha de 2022): ninguna detectada por encima del 0,1 %.
- Lixiviación de 19 metales y sales (NEN 7375, ensayo neerlandés de lixiviación, 64 días): solo se detectaron molibdeno y sulfato, muy por debajo de los límites.
Estos resultados se refieren a las construcciones ensayadas y no constituyen una certificación del Play 24 actual. Informes: SGS A133330/R20220658, A135310/R20220679a y A136230/BU20221594a. La amortiguación de impactos según la UNE-EN 1177 se ensaya para cada sistema; consulte la página de producto.






























